INTRODUCCIÓN

Noé predicando en medio de una sociedad perversa

En la presentación de mi blog, al hablar sobre mí hago la aclaración que soy un escritor aficionado, uno que intenta a través de escritos compartir la Palabra de Dios, y hacerles llegar el Evangelio de Cristo a tantas personas como me sea posible. Creé el blog confiando en que es una buena herramienta para tal propósito. Gracias a la Misericordia de Dios, los escritos han sido leídos en países donde jamás imaginé que podrían leerse, lugares a los que se necesitaría tener mucho dinero para poder visitar, o conocer a cientos de personas que me hospedaran y así poder dar a conocer el mensaje del Señor. Pero, Dios siempre ha provisto de formas para que su Palabra sea predicada en todo el mundo, preámbulo del Día Grande y el internet es una de ellas.

La exposición de la Palabra de Dios es una tarea que siempre encuentra obstáculos que deben salvarse. Se requiere vencer las distracciones para aprovechar el tiempo, también se necesita tiempo de lectura y meditación para exponerla lo más apegada al texto bíblico, y, sobre todo, se requiere tener puesta toda la Armadura de Dios para protegerse de los dardos que el enemigo lanza. En mi caso, por ejemplo, lo más fuerte que enfrento al hablar sobre el Señor son temores como: “nadie va a leerlo” o “a nadie le importa lo que escribes”, o dudas como: “¿Qué diferencia hará lo que escribirás? ¿Qué piensas que cambiarás al escribir? O ¿De nada servirá que hables de Jesucristo, si el mundo ya no cree en Él?” Pero como Dios es bueno, pone ungüento en mis heridas y se encarga de recordarme que la obra sigue siendo Suya. Además, me recuerda lo que el apóstol Pablo dice que ninguna obra que se realice para el Señor es en vano. (1Cor 15:58).

Adicionalmente, me fortalece ver que mis miedos y dudas son incomparables a las presiones que vivieron los personajes bíblicos en su momento, incluido Nuestro Señor Jesús. Santiago lo dice así: “Hermanos, seguid el ejemplo de paciencia en la adversidad que nos dejaron los profetas que hablaron en nombre del Señor. Fijaos: tenemos por bienaventurados a los que resisten. Habéis oído de la firme resistencia de Job, y habéis visto cómo terminaron las pruebas que el Señor le hizo pasar, y tenéis pruebas de que el Señor es muy benigno y misericordioso” (St 5:10). William Barclay comenta sobre esto: “Siempre es un consuelo saber que otros han pasado por lo que nosotros tenemos que pasar. Santiago les recuerda a sus lectores que los profetas y los hombres de Dios no habrían podido cumplir su ministerio ni dar testimonio si no hubieran sido capaces de resistir pacientemente. Les recuerda que Jesús mismo había dicho que el que persevere hasta el fin será bienaventurado, porque será salvo (Mat_24:13)”.

Por tanto, nada que hoy día suframos por compartir del Señor tendrá en lo mínimo comparación a lo que estos grandes hombres de Dios vivieron, la presión que enfrentaron, la carga emocional que soportaron, ni el peso de la responsabilidad que resistieron, como Noé, el personaje que motiva los escritos que en adelante les presentaré siguiendo nuestra serie Sufriendo en Silencio. Ya que como veremos, él resplandeció en medio de una sociedad que se había entregado por completo al pecado, que se había apartado totalmente del Dios que los había creado, y que en su mente ya no cabía ni una milésima de intención por hacer la voluntad del Padre Celestial. A tal grado que Dios levantó a Noé el Reconstructor para continuar con su Plan Divino. Así que espera en los próximos días los siguientes artículos para que aprendamos como vivir como luminares en medio de una sociedad que procura apartarse de Su Creador.

Nada que hoy día suframos por compartir del Señor tendrá en lo mínimo comparación a lo que estos grandes hombres de Dios vivieron, la presión que enfrentaron, la carga emocional que soportaron, ni el peso de la responsabilidad que resistieron.

Semillas de Fe

Espero que tu corazón sea buena tierra, para que esta Semilla de Fe germine, crezca sanamente y de fruto al ciento por uno. Si te gustó, dale me gusta, compártela y déjanos tus comentarios. Me despido como siempre diciendo, haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

Semillas de Fe

2 comentarios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s