«Este Esdras subió de Babilonia, y era escriba experto en la ley de Moisés, que el SEÑOR, Dios de Israel, había dado; y el rey le concedió todo lo que pedía porque la mano del SEÑOR su Dios estaba sobre él. Esd 7:6

Esdras recibía el favor del rey. Todo lo que le pedía le era concedido porque Dios estaba con él. Hallaba gracia delante del gobernante porque Esdras era alguien experto en la Ley de Moisés. Alguien que había buscado a Dios primero en Su Palabra. La gracia que Esdras encontraba en el rey era a causa de la transformación que la relación que tenía con Dios. Similar a José, todo cuanto hizo en Egipto prosperó porque Dios estaba con él. Todo lo que nosotros hacemos en nuestras diferentes ocupaciones debería ser sometido a la voluntad y soberanía de Dios para que siempre sea prosperado. En otras palabras, el centro de nuestra agenda diaria debe ser Dios. Y nosotros siempre debemos estar en el mismo centro de su voluntad para que la relación sea de doble vía.

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 El centro de nuestra agenda diaria debe ser Dios

Ahora pregunto: ¿Cómo llegó Esdras a convertirse en un experto de la ley de Moisés? Las respuesta está en el vs 10:

Ya que Esdras había dedicado su corazón a estudiar la ley del SEÑOR, y a practicarla, y a enseñar sus estatutos y ordenanzas en Israel.» Esd 7:10

Me encanta que la Biblia nos explique esos detalles, tres, para ser más específicos:
I. Esdras había dedicado su corazón a estudiar la Ley del Señor.
II. Esdras había dedicado su corazón a practicar la Ley del Señor. Y
III. Esdras había dedicado su corazón a enseñar sus estatutos y ordenanzas.

El estudio académico de la Biblia no es malo, aunque hoy día muchos aún se oponen a que asistas a un seminario o instituto bíblico, basándose en un pasaje que ha sido mal entendido. Pablo escribió a la iglesia de Corinto: la letra mata, pero el Espíritu da vida (2Co3:6). No estoy diciendo que Pablo este diciendo una mentira, o que el Espíritu no de vida, por supuesto que no es lo que digo. Lo que sí digo es que estamos entendiendo mal sus palabras. Estamos dándole un sentido que él no quiso darle. Cuando Pablo hablaba de la letra estaba refiriéndose al antiguo Pacto no al estudio de la Palabra.

Sin embargo es necesario destacar que Esdras no solo había dedicado su corazón a estudiarla, también lo había dedicado a practicarla. La Ley en sí misma no salvaba a nadie, es lo que Pablo estaba diciendo, pero practicarla ayudaba a vivir en obediencia a Dios. Honraba con sus hechos el nombre de Dios. Esdras al dedicar su corazón para practicar la Ley mostraba su obediencia y temor al Dios Todopoderoso. Esa capacidad de estudiar y practicar la ley, automáticamente lo respaldaba para enseñarla. El enseñaba lo que vivía. Su vida respaldaba sus enseñanzas. No era simplemente alguien que enseñaba a cumplir la ley sino que él mismo lo hacía.

Reto importante para todos el que nos deja Esdras, primero ser estudiosos de la Palabra, segundo vivirla, y tercero enseñarla. No solo a través de las palabras sino a través de nuestra propia vida. Como lo hizo Cristo, o Pablo y todos los otros seguidores de Jesus. Reto también es no querer menospreciar el estudio formal, porque gracias a la dedicación de muchos hombres y mujeres, hoy gozamos de buenos libros, traducciones de la Biblia, diccionarios etc.

En conclusión: Jesus comparó a quienes escuchaban sus palabras y las practicaban con hombres sabios que están cimentados sobre la Roca (Mat 7:24). Y cualquiera que anule un mandamiento, el que sea y así enseñe a otros o por decirlo de otra manera, mal los enseñe, será llamado muy pequeño en el Reino de los Cielos (Mat 5:19). Pablo le dijo a Timoteo

«Entretanto que llego, ocúpate en la lectura de las Escrituras, la exhortación y la enseñanza (…) Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan.» (1 Ti‬ ‭4:13, 15-16‬).

Así que ha dedicar el corazón para estudiar, practicar y enseñar la Escritura: porque haciéndolo -como Pablo dijo- asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan. ¡Oh que Gran bendición! Me despido diciendo: haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

1 comentario

  1. Muy buen artículo, sobretodo el enfoque que das mi estimado Percy al asunto de la enseñanza. Con frecuencia vemos muchos maestros que enseñan lo que no entienden y menos aun aplican a su vida diaria. Con razón dice Santiago 3:1, …No se hagan maestros muchos de ustedes, …sabiendo que recibirán mayor condenación.
    Debemos ser como Esdras, en este asunto. Estudiosos de su palabra hacedores de la misma y solo si, son solvencia para poder enseñarla.

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