Introducción

consumismoEl siglo XXI se ha caracterizado por su alto nivel de consumismo. Cada día vemos en la televisión o en la calle propaganda publicitaria de miles de productos que según las empresas mercadotécnicas nosotros tenemos que comprar porque los necesitamos. Y a partir de ahí nos endeudamos con tarjetas de crédito, gastamos mas de lo que podemos pagar, nos trazamos metas en función de la compra de tal o cual cosa. Nos dicen que necesitamos usar tal marca de ropa para vernos mas delgados, o mas bellos o mas altos o mas bajos, etc. Nos tratan de convencer de usar tal tipo de zapatos para poder adelgazar o para vernos mejor, o que tenemos que comprar tal tipo de carro, o producto de cocina, o de limpieza, en fin todo el tiempo están tratando de persuadirnos que si no tenemos estas cosas nosotros estamos incompletos, vacíos, y fuera de moda. Pregunto ¿pueden a caso las cosas materiales satisfacer nuestras necesidades internas?

Lo material no satisface lo interno

Existen muchas razones por las que el hombre puede estar insatisfecho en su vida. Quizás porque no ha alcanzado sus metas, o quizás porque ha llegado a cierta edad y no ha logrado obtener lo que había pensado que lograría a esa edad. Pudiera ser que la insatisfacción es porque las cosas que tienen no son las que desearía tener o no son como las hubiera deseado. Puede estar insatisfecho porque mira su alrededor y no encuentra contentamiento en lo que ya ha alcanzado. Son tantas las razones por las que una persona puede estar frustrada con sí misma.

En ese sentido, algunos se creen toda esa información publicitaria que les dice que necesitan comprar cierto producto para satisfacerse. Lo cierto es que son horas, o días, o meses para darse cuenta que lo que compraron solo provocó cierta satisfacción temporal. Que aun cuando lo disfrutaron momentáneamente el corazón sigue estando vacío. Por otro lado, algunas personas piensan que teniendo una casa, o teniendo un carro nuevo, o casándose, o teniendo un hijo, u obteniendo títulos académicos, y logros personales podrán ser felices. Centran su vida por alcanzar todo esto y el resultado sigue siendo el mismo, están vacíos dentro de su corazón. Siguen sintiendo insatisfacción personal, siguen experimentando la misma necesidad en sus vidas.

Insatisfaccion

Ninguna persona puede lograr a través de estas cosas encontrar la verdadera satisfacción personal para sus vidas. Ve a las estrellas de Hollywood, hoy casadas con una persona, al mes con otra, aseguran que han encontrado al amor de su vida y esa emoción dura un par de meses. No pueden hacer felices a nadie porque ellos no lo son. Vemos las grandes mansiones que se compran, llenas de lujos pero están vacías, no hay quien las habite, quienes la disfrutan son los empleados, porque los dueños a penas y tienen el tiempo para vivir en ellas. De igual manera con las colecciones de autos y motos, no hay manera que todo esto los satisfaga. Ni la cantidad de cirugías que se hacen, o los cientos de drogas que ingieren, nada puede satisfacerlos porque nada de eso esta diseñado para satisfacer la verdadera necesidad del ser humano.

Tres semillas de Fe para los insatisfechos

  1. El verdadero deleite se encuentra en Dios, el Salmo 37:4-5 dice: Deléitate así mismo en Jehová y el concederá las peticiones de tu corazón. Deleitarse no es otra cosa mas que satisfacerse en algo, en este caso, se puede decir que el hombre encontrará satisfacción plena cuando conozca a Dios. No existe nada que pueda satisfacer al hombre, lo hemos afirmado previamente, y no existe porque lo único que si puede satisfacernos es el conocimiento de Dios. Conocer a Dios es sencillamente un motivo de regocijo, es una razón de vivir, es encontrar propósito en la vida. En Dios hay paz, alegría, hay gozo, hay amor y justicia. En Dios se puede encontrar misericordia y compasión. En Dios hay esperanza y propósito. En Él hay razones por las cuales merece vivir. El efecto de buscar deleite en Dios es que Él concederá las peticiones del corazón. En otras palabras, primero busquemos a Dios, conozcámoslo, y lo otro llegará. El problema es que muchos queremos estas cosas y dejamos a Dios en segundo plano, y Dios ha ordenado que en el corazón del hombre Él debe ser el primero.
  1. El verdadero deleite se encuentra en vivir para Dios, una muestra de vivir satisfechos en Dios es cuando no importan las circunstancias de nuestra vida, nosotros siempre podemos alabar a Dios. No importa si tenemos hambre, o frio, o tristeza o dolor, o necesidad, o estemos bien o mal económicamente, en Dios podemos estar satisfechos porque lo tenemos a Él en nuestra vida y vivimos por y para Él. Dos ejemplos de satisfacción en vivir para Dios son (1) el profeta Habacuc y (2) el apóstol Pablo. El profeta escribió una preciosa declaración de confianza y gozo en Dios, él dijo: Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya fruto, aunque engañe el producto del olivo y los campos no produzcan alimento, aunque se acaben las ovejas del redil y no haya vacas en los establos, con todo, yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. (Hab 3:17-18).   Palabras similares dijo el apóstol Pablo, reconociendo que su vida encontraba regocijo en Jesucristo, las circunstancias no     condicionaban su regocijo, las cosas tampoco, las carencias eran iguales a la abundancia, porque todo era un segundo plano. Pablo dijo: Sé vivir con estrechez y sé también tener abundancia. Para estar saciado como para pasar hambre, para tener abundancia como para padecer necesidad, en todo y por todo he aprendido el secreto: ¡Todo lo puedo en el que me fortalece!
  1. El verdadero deleite se encuentra en hacer la voluntad de Dios, otra manera de estar satisfecho en lo personal es haciendo la voluntad de Dios. Los hombres sufrimos cuando confiamos mas en nuestras propias decisiones que cuando buscamos hacer la voluntad de Dios. Él sabe las cosas que son necesarias y provechosas para nosotros, pero nosotros siempre estamos contradiciendo sus mandatos. Queremos hacer siempre lo que nosotros pensamos y sacamos a Dios de la ecuación. Por eso estamos siempre insatisfechos. Pero cuando hacemos la voluntad de Dios aun las cosas mas difíciles pueden parecer llevaderas. Jesús mismo dijo estas palabras respecto al deleite que es hacer la voluntad de Dios. Les dice Jesús: mi comida es que yo haga la voluntad del que me envió y termine su obra. Los discípulos le pedían a Jesús que comiera, y Él les respondió con esas palabras, que nos enseñan que a pesar que padezcamos carencias por hacer la voluntad de Dios, o suframos hambre o sed, o escasez económica, siempre será deleitante hacer lo que Dios nos pide que hagamos. La comida es un deleite, es un placer, para Jesús era placentero acabar la obra del Padre, porque a eso fue llamado. Los cristianos debemos hacer las cosas con gusto, con deleite y satisfacción. Servir y hacer la voluntad de Dios no tienen porque ser una carga pesada. Al contrario tiene que ser una razón para gozarnos en Dios.

deleite en Dios

Conclusión:

La próxima vez que sientas que existe un vacío en tu corazón, busca a Dios, acércate a Él. Dios quiere llenar tu vida, quiere saciar tu necesidad, Él quiere que tu encuentres satisfacción en su amor. Se que los problemas seguirán posiblemente, pero estando en Dios, lo repito, todo parece mas ligero por muy pesado que lo sea. Me despido como siempre diciéndote: Haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

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