Espiritu Santo

Introducción

 El presente escrito pretende mostrar la relación estrecha que existe entre el Espíritu Santo de Dios y los creyentes. De igual manera mostrar la incidencia que tiene en Él, todo aquello que como iglesia hacemos diariamente en nuestro peregrinaje en esta tierra. El desarrollo de este articulo estará basado bajo dos divisiones principales tomando como base Efesios 4:30.[1] En primer lugar se tratará la postura de la incidencia que tienen en el Espíritu Santo las acciones indebidas que los creyentes realizan y el daño que producen en él. En segundo lugar se verán las implicaciones que tiene el hecho de ser sellados con el Espíritu Santo y el papel importante que juega Él como garantía para los creyentes.

No contristéis al Espíritu Santo de Dios

Definiendo el verbo contristar

 En los prolegómenos de este escrito se señaló que el pasaje bíblico que serviría de base para el desarrollo de este escrito es Efesios 4:30 el cual dice:

Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Uno de los primeros asuntos que es necesario resolver es la definición de una palabra que si bien es cierto no parece complicada, si es poco común su empleo en nuestra jerga cristiana. La palabra lupéo es traducido por Reina-Valera. versión del 60 como contristar. Sin embargo existen otros verbos que son sinónimos y que ayudan a la comprensión de este verbo. El verbo contristar también significa: afligir, entristecer, agraviar y en voz pasiva ser agraviado.[2] Estos verbos están directamente asociados a las acciones específicamente negativas que pueden realizar las creyentes, consciente o inconscientemente hacia otra persona, hacia un ser querido, o hacia otros creyentes. Además la repercusión de estas acciones está dirigida directamente o está conectada con los sentimientos de esa persona con quien se tiene un fuerte lazo sentimental. En este caso esa persona es, el Espíritu Santo.

La tercera persona de la Trinidad

Explicar la tercera persona de la Trinidad es una tarea nada sencilla, sin embargo es más serio no creer en Él como hoy en día muchos lo hacen. Aunque el objetivo de este escrito no es explicar la persona del Espíritu Santo, si es necesario hacer alusión a su persona. El Espíritu Santo es, en este caso, la Persona que sufre o recibe la acción cuando el creyente hace algo que está en contra de Su Santidad. El Espíritu Santo es un ser infinito, por esta razón al momento de explicarse no se puede racionalizar. La trinidad tiene el significado de tres, pero a la vez también significa que los tres son unidad. Una Trinidad en unidad. El Espíritu Santo es absolutamente Dios. La Biblia presenta al Espíritu Santo como el Ser que da vida, que la sustenta, y como el Ser que guía a la iglesia. Y que así mismo es un ser con una personalidad sensible. Principalmente si de pecado se trata el Espíritu Santo por ser Dios, Santo y Puro no es tolerante al pecado o a las faltas que pueda cometer el creyente en su relación con Él.

La relación del Espíritu Santo y la iglesia

Jesús habló a sus discípulos a cerca del Espíritu Santo y lo que Él representaría en sus vidas. Jesús dijo a sus discípulos que el Espíritu Santo vendría a consolarlos, vendría a ser el medio por el cual su comunión con el Padre y el Hijo no cesaría. Así como también sería el Espíritu Santo quien los ayudaría en todo.

En Juan 14:16-17 dice: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

El pasaje expresa que el Espíritu Santo sería quien consolaría a la iglesia primitiva en aquel tiempo y lo haría en nuestro tiempo. También que el Espíritu Santo estaría con ellos y en ellos.

Así mismo en Hechos 1:7-9 narra Lucas que Jesús les dijo a sus discípulos al tiempo que partía:

No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

Jesús asciende al cielo y una vez más hace referencia al papel que el Espíritu Santo tendría con sus discípulos, amén de provisión y sustento, el Espíritu Santo se manifestaría para llevar a cabo la misión que Cristo encomienda, testificar a las naciones.

Finalmente esta promesa es cumplida, como tantas más que han encontrado cumplimiento ya, Hechos 2:1-4 dice:

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

pentecostes1

Este suceso es el cumplimiento de la Promesa de Jesús, sin embargo cabe decir que esta promesa no es limitada. Tampoco es exclusivista a un número o grupo de personas en específico. Tampoco se puede decir que tuvo cumplimiento solo para ese día en específico. Por el contrario, el Espíritu Santo sigue bautizando, sigue trascendiendo en el tiempo y sigue manifestándose en la vida de los creyentes.

Bajo este entendido se puede decir entonces que el Espíritu Santo es parte importante en la vida del hombre que ha rendido su vida a Jesucristo. La iglesia del primer siglo, tanto como la iglesia de hoy, sigue llenándose de la presencia del Espíritu Santo para llevar a cabo la obra de Dios. El Espíritu Santo también continua capacitando, sigue redarguyendo los corazones de los cristianos, y sobre todo, sigue guiando la vida del creyente en su peregrinaje en este mundo pecaminoso para que se abstenga de hacer lo malo delante de Dios. Es decir para que procure en todo llevar una vida de santidad, integridad y sujeción a la voluntad perfecta de Dios . Es decir, una vida que refleje la presencia del Espíritu Santo en él creyente.

En el articulo siguiente veremos, como se contrista al E.S. en relación al pasaje de estudio, mientras tanto haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

[1] En este escrito se ha tomado como base bíblica la versión de la Biblia Reina –Valera versión del año 60, salvo alguna observación diferente.

[2] Alfred E. Tuggy Léxico Griego-Español del Nuevo Testamento. (Editorial Mundo Hispano, 1996), 331.

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