En el articulo anterior vimos que somos reconocidos hijos de Dios cuando recibimos a Cristo como Señor y Salvador de nuestras vidas, cuando nos convencemos que nuestra vida pecaminosa necesita la Santidad del Hijo, cuando le cedemos nuestra voluntad a Su dominio.

En este articulo veremos que además somos constituidos hijos de Dios cuando reconocemos que Cristo es Dios. Cuando nuestra fe se fundamenta en Jesús. Pero no es una mera creencia en el Jesús histórico sino en el Jesús que es el hijo de Dios, que bajó del cielo, que fue engendrado por medio del Espíritu Santo en María, que creció y vivió entre nosotros. Que hizo posible la reconciliación de la humanidad con el Padre a través del sacrificio realizado en la Cruz. Que murió pero al tercer día resucitó de entre los muertos, ascendió al cielo y esta sentado a la Diestra del Padre Todopoderoso y un día volverá nuevamente por su iglesia. Necesitamos creer que este Jesús que vivió hace mas de dos mil años atrás, es el Mesías que las Escrituras prometieron, para poder disfrutar de los derechos que un hijo tiene delante de Su Padre.

Y en segundo lugar necesitamos reconocer a Jesús como Mesías porque al hacerlo, Él te reconoce delante del Padre.

 El cristianismo es una decpecadorisión que como hemos visto acarrea cambios en nuestras vidas. Y es por estos cambios tan drásticos que muchos no están dispuestos a venir a Jesús. Y cuando finalmente lo hacen no están dispuestos a mostrar que Jesús vive ahora en sus vidas. Se avergüenzan incluso de decir que son cristianos, no les gusta portar su Biblia, u orar para agradecer por sus alimentos cuando están rodeados de personas no creyentes. Se avergüenzan de decir que Cristo esta cambiando sus vidas, no lo honran, no lo reconocen en publico, no testifican de Él. Se avergüenzan de compartir el Evangelio con otros, olvidan contarle las Buenas Nuevas a quienes no han escuchado. El apóstol Pablo dijo: Porque no me avergüenzo del Evangelio porque es Poder de Dios para Salvación, y pese a ello algunos cristianos no dan a conocer a Jesús por temor al que dirán, por miedo a ser rechazados. El Evangelio es Poder de Dios, es algo que proviene de Dios con un fin especifico, Salvar a los que están muertos en sus delitos y pecados, por ende si viene de Dios no tengo que sentir ninguna clase de vergüenza, por el contrario, debo sentirme feliz de comunicar la verdad de Dios al mundo. Tristemente algunos cristianos olvidan que negar a Cristo es algo muy serio, que algo muy peligroso no reconocerlo delante de los demás, pues el mismo dijo:

 A cualquiera que me reconozca delante de los demás, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo. Pero cualquiera que me desconozca delante de los demás, yo también lo desconoceré delante de mi Padre que esta en el cielo. (Mat. 10:32-33, NVI).

 Hace unos años vi una película donde un niño corrió con gran desespero a abrazar a un señor al que él llamaba padre, pero esto hombre ignoró completamente aquel gesto de amor. Al ver que el niño lo llamaba padre delante de sus amigos, él hizo oídos sordos, ignoró completamente aquellas bellas palabras, desechó las muestras de afecto que él le hizo, con mucha frialdad separó de sus piernas los brazos pequeños y llenos de amor de su hijo. Ante este momento incomodo, al chiquillo no le quedo otra alternativa mas que irse avergonzado, desilusionado y sobre todo muy triste. Incrédulo además de ver la actitud de su propio padre, estaba impávido de ver que aquel hombre había sido capaz de negarlo delante de los demás.

 Pensando en esto no puedo imaginarme cómo sería si delante de Dios, Cristo dijera que nunca me conoció. Cómo reaccionaría yo si CrisJesucristo judioto me ignorara completamente delante del Padre. Qué haría si cuando el Padre le preguntara si me conoce, Él respondiera que nunca me conoció, que es mas, siente vergüenza solamente de verme. Pero que alegre me llegaré a sentir si Él dijera que por supuesto que me conoce, que sabe quien soy, incluso me llama por mi nombre delante del Padre. Que gozo indescriptible llegaré a sentir si cuando me vea Él sabrá quien soy yo. Si a Él no le da pena decirle al Padre que yo soy Percy Palacios.

 Por estas dos razones necesitamos reconocer a Jesús como el Mesías esperado. Y lo necesitamos reconocer urgentemente, porque Él puede cambiar nuestra vida y regalarnos Vida Eterna. Mi propósito al escribir estos artículos es que tus ojos se abran, y que puedas ver la luz de Jesús. Que no sigas aferrado a una mentira, a una falsa enseñanza o que sigas negando que necesitas un cambio radical en tu vida. Además pretendo que al leer estos artículos ya no tengas ninguna excusa para continuar negando que Cristo es el Mesías.

Espera mañana la tercera parte de esta serie, mientras tanto haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s