Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo, (1Co 1:17).

PentecostesEl apóstol Pablo en múltiples pasajes de la Biblia describe acerca del llamado que recibió de parte de Dios. Un llamado con un propósito específico, predicar el Evangelio de Cristo. En el saludo que hace a los corintos Pablo dice sobre su llamado al ministerio de la predicación que fue por la voluntad de Dios, algo que da un parámetro para todos los que deseen emprender en este ministerio tan maravilloso y único. El llamado proviene de Dios, es un llamado para cada persona en especifico y con un propósito especifico. Tal es el caso de Pablo. En la carta a los Romanos Pablo especifica el propósito de ese llamado, escribe lo siguiente: Yo, Pablo, esclavo de Cristo Jesús y elegido por Dios para ser apóstol y enviado a predicar su Buena Noticia (Ro 1:1, NTV). Pablo no fue llamado a bautizar, y tampoco fue llamado a realizar alguna otra tarea especifica, sino que su llamado fue a predicar el Evangelio de Salvación. La Semilla de Fe que se pretende destacar en esta publicación tiene que ver con la calidad de la predicación del Evangelio que se esta realizando en el siglo XXI comparado a partir de cómo Pablo desarrolló este ministerio.

Para empezar la predicación del apóstol Pablo estuvo basada en la sabiduría divina y no en la sabiduría humana, ya que en tiempos de Pablo habían corrientes griegas conocidas como los gnósticos, quienes fundaban sus ideas y sus creencias en el conocimiento filosófico. No comprendían de la misma manera que Pablo la predicación o la exposición de ningún tipo. Pero en el caso de Pablo esta sabiduría provenía del conocimiento de Cristo. Este conocimiento lo podemos entender en dos rutas principalmente.

La primera de estas rutas es el conocimiento experimental con Cristo. Pablo era uno de los principales perseguidores de la iglesia naciente. Fue testigo presencial de la muerte de Esteban, consintiendo su lapidación.  Pero de camino a Damasco siempre buscando detener a los cristianos tuvo su encuentro personal con Cristo, y luego de unos días su vida fue transformada completamente, pasó de ser un perseguidor a un predicador, rápidamente se dio a la tarea de predicar el Evangelio. La segunda ruta tiene que ver con el conocimiento a partir de las Escrituras. Pablo fue discípulo de Gamaliel uno de los principales rabinos de su tiempo, fue destacado en su labor como fariseo, instruido además en una de las principales universidades de su tiempo, la universidad de Tarso. De ahí que su nombre anterior era Saulo de Tarso. Por lo tanto Pablo llenaba a cabalidad las cualidades indispensables para predicar el Evangelio. Ningún predicador puede aventurarse a realizar este ministerio sino tiene un conocimiento personal y bíblico de Cristo.

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Dicen los que saben que uno de los fundamentos importantes para exponer en publico de manera exitosa es manejar el tema que se pretende exponer. Conocer ampliamente sobre lo que se va a hablar.

 Pablo conocía a Cristo tanto presencialmente como escrituralmente. Por eso Pablo decía a los colosenses que el intercedía en oración por ellos: para que fueran alentados sus corazones, y unidos en amor, alcancen todas las riquezas que proceden de una plena seguridad de comprensión, resultando en un verdadero conocimiento del misterio de Dios, es decir de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, (Colosenses 2:2-3). Es decir que quien pretende predicar de Cristo debe conocer a Cristo y de Cristo. La predicación paulina es la que anuncia la cruz de Cristo, mensaje que para los que la rechazan parece ridícula, pero para los que la aceptan es poder de Dios (1Cor 1:18). Este conocimiento del que Pablo habla se comprende de mejor forma en el siguiente pasaje: “Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen”. (1Co 1:21, NVI). En conclusión la predicación verdadera está íntimamente ligada con el conocimiento de Cristo de lo contrario son únicamente huecas sutilezas, mera palabrería.

La predicación es uno de los instrumentos que Dios utiliza para engrandecer su obra. Es a través de la predicación que las predicacion de pedropersonas llegan a conocer de Cristo. Por lo tanto se requiere que dicha predicación esté basada específicamente en lo que Dios tiene que decir, no en lo que el predicador quiera. En los capítulos dos al cuatro del libro de Hechos se narra sobre las dos veces que Pedro predicó a la multitud y los frutos que tuvo esa predicación. Los que recibieron las palabras de Pedro se bautizaron y se agregaron a las filas de la iglesia naciente, el número de aquellos fue un aproximado de tres mil personas (Hechos 2:41). La segunda ocasión que lo hizo los resultados fueron aún más sobresalientes pues el número de los que aceptaron su mensaje oscilaba entre los cinco mil. ¿Cuál fue la razón de tales resultados? Que ambos mensajes se basaron estrictamente en la persona de Cristo. Fueron predicaciones cristo-céntricas.

John MacArthur citando a Richard L. Mayhue dice: “La Escritura inequívocamente requiere una proclamación centrada en la voluntad de Dios y en la obligación que tiene la humanidad de obedecer. El patrón expositivo se recomienda a sí mismo, mediante hombres totalmente comprometidos con la Palabra de Dios, como predicación que es fiel a la Biblia”.(John MacArthur, La predicación, trad. Javier A. Quiñones Ortiz, 19).

lobo-1Esta cualidad que se observa en Pablo es desafiante. Invita a que como predicadores estemos procurando constantemente apegarnos a las sagradas escrituras. Estudiándola tal y como se observa en Esdras, pues dice que él: “se había dedicado por completo a estudiar la ley del SEÑOR, a ponerla en práctica y a enseñar sus preceptos y normas a los israelitas”, (Esdras 7:10, NVI). El error mayor que se observa en algunos de los predicadores de este tiempo es que no le han dado el lugar prominente a la Escritura que debe tener. Se ha caído en el error de forzar el texto. Procurando que este apoye alguna de las ideologías de las iglesias. Una de estas es la famosa corriente de la prosperidad, muchos procuran el uso de los textos para motivar el derroche de ofrendas de sus miembros. No pretendo decir que la Biblia no apruebe las ofrendas o el uso de los diezmos pero no es el punto central de la Escritura. Y es en este sentido que muchos han preferido apartarse de la fe porque ven que todas las predicaciones giran en base al dinero.

 FinalmCharles_Haddon_Spurgeon_by_Alexander_Melvilleente diremos que la predicación bíblica no solo consta del estudio del texto, y la oración incesante del predicador sino que también de la preparación adecuada del predicador. En múltiples sentidos, por ejemplo el predicador debe prepara
r su voz, su intelecto, su capacidad de expresión. Charles Spurgeon, el príncipe de los predicadores describe: “Si me es menester predicar el Evangelio, no podré hacer uso sino de mi propia voz. Y por tanto, debo educar mis órganos vocales. No puedo pensar sino con mi propio cerebro, ni sentir sino con mi propio corazón, y en consecuencia, debo cultivar mis facultades intelectuales y emocionales”. (Charles Spurgeon, Discurso a mis estudiantes, 6).

Así que si tu estas inmerso en este santo ministerio de la predicación, recuerda conocer a la Persona de quien vas a hablar, ser fiel a Su Palabra y prepararte constantemente para hacerlo con fidelidad. Me despido como siempre diciéndote: haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

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