Números 12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.

Alguna vez te has preguntado ¿Cómo se hace para cambiar a un criminal, un asesino, o un violador? Imagino que tu primera respuesta podría ser: que pregunta más difícil. Y ya reflexionando podrías decir: es imposible, esa gente ya esta maleada, ya no tiene solución, lo único que merece es la inyección letal. Resulta bien difícil pensar que algo así podría suceder. Simplemente no cabe en nuestra mente humana la idea de que una persona que ha cometido un asesinato pueda cambiar su estilo de vida La Biblia es un Libro tan maravilloso que nos deja ver la manera tan sorprendente en que Dios obra en la vida de personas como tú o como yo.

A primera vista hablar de Moisés el gran libertador del pueblo de Israel parece ser extraordinario. Parece que no hay ningún en reproche en su vida, que no existe una sola manchita de suciedad en su vestidura blanca. Nada lejos de la realidad. Moisés no siempre fue así y gracias a Dios que nos dejó conocer esa parte oscura de su vida. Ya imagino tu expresión en este momento. ¿Parte oscura en la vida de Moisés? Así es amigo lector. Si tú no estás tan familiarizado con su vida déjame contarte algo de Moisés.

Cierto día mientras Moisés hacía una visita a sus hermanos de crianza, su raza, su gente, las personas con quienes había crecido, Moisés observó que la situación social en la que vivían era deplorable, injusta y precaria y esto empezó a inquietarlo. Además de ello presenció el momento justo en que un egipcio oprimía severamente a uno de sus hermanos hebreos. Dice el pasaje que cerciorándose que nadie lo veía mató al egipcio. No conforme aun, tuvo el especial cuidado de desaparecer toda evidencia posible. Parece que la mentalidad de Moisés era la de un asesino bien entrenado. Alguien que sabía lo que estaba haciendo porque no quiso ser descubierto ni dejar rastro alguno.

Pero entonces ¿como es que llegó a ser el hombre más manso sobre la faz de la tierra? ¿Qué pasó en la vida de Moisés que hizo que tuviera este cambio tan radical? O es que ¿realmente un asesino puede cambiar a tal punto que sea irreconocible para los demás? Veamos algunos principios bíblicos que nos servirán para entender cómo Dios opera cambios en la vida de quienes lo encuentran.  Esta es la primer semilla que quiero sembrar en tu corazón para que puedas dar fruto al ciento por uno. Tocante a este tema en proximos escritos te brindaré otras semillas que te ayudarán para que exista un cambio en tu vida.

La primer semilla para tener un cambio radical en tu vida, es:  TENER UN ENCUENTRO PERSONAL CON DIOS.  Observa: luego de cometer el asesinato Moisés salió huyendo de Egipto. Y llegó a la tierra de Madián donde se convirtió en pastor de ovejas. Un día en que Moisés pastoreaba tranquilamente Dios se le apareció de una manera impresionante. Dice Éxodo 3:2 que: el ángel de Jehová se le apareció entre las llamas de una zarza ardiente. Moisés vio que la zarza estaba envuelta en llamas pero no se consumía. Este fenómeno atrajo a Moisés y quiso ver de cerca cómo era esto posible. Fue en ese justo momento que Moisés se encuentra por primera vez con Dios. Este encuentro fue el que marcó todo el curso de la vida de Moisés. Sabes ¿por qué?

Porque quien tiene un encuentro personal con Dios nunca más puede ser igual. Dios opera de tal forma que trastorna tu vida entera. Él se puede presentar cuando tú ni siquiera lo esperas. En medio de tu trajín diario lo puede hacer. Y sabes que es lo mejor siempre lo hace con personas comunes y corrientes. Personas pecadoras, asesinos como Moisés, drogadictos, violadores, fumadores, alcohólicos, mentirosos, ladrones, prostitutas, promiscuos, perezosos, depresivos, solitarios, y así podría seguir una lista interminable. Si, leíste bien, a esos escoge Dios para transformarlos y convertirlos en instrumentos de su obra redentora. Dios busca personas así de malvadas y pecadoras como tu o como yo, para mostrar su grandeza y luego convertirlas en personas diferentes, instrumentos de cambio. En 1 Corintios 1:26-29 dice: Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

A veces pensamos que Dios solo se presenta a personas que han dejado todo eso atrás y te digo nada más lejos de la verdad. Fíjate en lo que dice el pasaje descrito. Lo necio del mundo, lo débil del mundo, lo vil y lo menospreciado del mundo a esos escogió Dios. ¿Te identificas? Sé que puedes intentar dejar mucho de esto por medios humanos, visitando centros de ayuda espiritista, mediante brujerías, etc. pero esto solo te hundirá en el pecado. Otro medio que algunos utilizan es por medio de psicólogos y no es que lo critique pero nunca un psicólogo podrá operar un cambio integral en tu vida o alcohólicos anónimos, o narcóticos anónimos. Podrán ayudarte a resolver estas situaciones pero nunca lograran transformar tu vida espiritual. Pues no logran convencerte del pecado que hay en tu vida. Nunca logran mostrarte la santidad de Dios y su Gran poder. No es por medios humanos que puedes ver la gran bondad y misericordia del Padre Celestial. Es únicamente al tener un encuentro personal con Dios. Intimo y cercano.

Quien se encuentra con Dios se convence rotundamente que su vida no esta bien. Entiende que necesita dar un rumbo opuesto a su manera de vivir. En el Nuevo Testamento, Lucas 19, dice que había un hombre de baja estatura que se llamaba Zaqueo, jefe de publicanos, hombre rico, y un día se entera que Jesús estaba en Jericó y al igual que Moisés, Zaqueo se llena de curiosidad por encontrarse con Jesús y hace todo lo posible por verlo. Tanto que hasta se sube a un árbol ya que su baja estatura en medio de la multitud no le permitía verlo.  Dice en Lucas 19:5-6 que: Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.

Observa la reacción de Zaqueo, primero desciende aprisa para encontrarse con Jesús [quien es Dios] y en segundo lugar dice que lo recibió con gozo. Así es Dios, nos provoca recibirlo de inmediato, nos hace que nuestro corazón se ponga a latir a mil por hora. Hace que el gozo se rebalse de nuestra vida. Nos hace sentir libres, con una alegría inmensa. Ya en casa de Zaqueo sucede algo sorprendente, el pasaje dice que: puesto en pie, [Zaqueo] dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. El solo hecho de encontrarse con Jesús hizo que Zaqueo tomara esta determinación. Acepta que no ha sido el mejor de los hombres. Acepta que su vida no ha ido por el rumbo correcto. Esa sabia decisión trae una bendición mayor, el pasaje sigue diciendo que luego de hacer esta declaración pública Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Luc 19:8-10).

Dios desde el principio planeó la redención del mundo pecador. Pensó que la humanidad preferiría hacer lo malo delante de sus ojos y en lugar de acercarse y buscarlo haría lo opuesto, alejarse. Generalmente no queremos venir al encuentro con Dios porque preferimos estar en nuestra situación. Pero Dios quiere que vengas a encontrarte con Él. Incluso si estas leyendo este articulo hoy y tu nunca has tenido un encuentro personal con Él, esta puede ser una forma en la que Él te esta llamando. Esta puede ser la zarza ardiente que Dios esta usando para cambiar tu vida. Que quiero decirte en este primer artículo de la serie: que no retardes encontrarte con Dios. No importa cual es tu circunstancia Dios es capaz de transformar tu vida. Muchos hombres que un día fueron los más viles pecadores hoy son grandes hombres de Dios, predicadores, evangelistas, buenos padres de familia, excelentes amigos, trabajadores responsables, buenos hijos, etc. Dios opera en la vida de todos aquellos que vienen para encontrarse con Él. Así que has tú lo posible por encontrarlo y deja que Dios haga lo imposible por transformar tu vida. Si lo haces otros dirán: como has cambiado!!!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s